Tu piso listo para alquilar en 7 pasos

Tu piso listo para alquilar en 7 pasos

La decoración de una casa puede ser decisiva a la hora de alquilarla. Un piso estropeado con la pintura en mal estado y lleno de muebles viejos no resulta nada atractivo para aquellas personas que buscan sentirse en la vivienda de alquiler igual de cómodos que estarían en una propia.


Además, si la casa está descuidada, atraerá a personas que busquen una estancia temporal y cuya vida en el hogar no sea su prioridad. Como propietario, siempre te interesará alquilar tu piso rápidamente y conseguir los mejores arrendatarios. ¡Toma nota de los consejos que te damos para decorar tu piso de alquiler!

1- Pinta las paredes y techos con colores neutros

Son los mejores tonos para decorar las paredes del piso. Crean la ilusión visual de hacer el espacio mucho más grande y conseguirán que los posibles habitantes no sientan rechazo ante unos colores muy fuertes. No es necesario que sea pintura blanca, vale con que sean colores claros que aporten luminosidad.

2- Utiliza pintura resistente y de calidad

Aunque tu vivienda ya esté pintada con colores adecuados, nunca viene mal hacer una revisión de manchas y desperfectos. Es posible que haga falta repintarlo. Las pinturas que son mate requieren de más mantenimiento y los roces se verán antes, por lo que lo ideal es utilizar pinturas satinados o con brillo. Si quieres ahorrarte tener que volver a darle otra capa de pintura, puedes elegir una pintura lavable y repelente a las manchas, las paredes permanecerán perfectas y pulcras mucho más tiempo.

3- Ten en cuenta la iluminación

Si entramos en el tema de lámparas, hay que recordar que el gusto es algo muy personal y debemos mantenernos en la neutralidad. Unas lámparas sencillas o una iluminación empotrada es una buena opción. Lo más importante es verificar que la vivienda cuenta con suficiente luz artificial. Cambia esas bombillas viejas por unas luces led y asegúrate de que son adecuadas para cada espacio. ¡No descuides esto aunque no sea tu vivienda!

4- No escatimes nada en el suelo del piso

Es posible que te encuentres dividido entre colocar un pavimento de alta calidad y muy resistente o una opción más barata, sabiendo además que lo van a disfrutar otros. Aunque no vayas a habitar ese hogar, debes tener en cuenta que el suelo es un factor clave y puede influir en el precio que cobres a tus futuros inquilinos. Un suelo barato, aunque ofrezca un buen resultado al principio, si se daña, perderá valor. Por el contrario, un suelo de calidad permanecerá intacto con el uso diario y no deberás plantearte cambiarlo a los pocos años.

5- ¿Incluyes los muebles al alquilar el piso?

Un piso amueblado siempre tendrá más opciones de ser alquilado y siempre lo podrás ofertar por más dinero. Sin embargo, existen casos en los que se ven pisos abarrotados de muebles que no ofrecen ningún tipo de utilidad al inquilino. Parece que existe una ley no escrita que afirma que los muebles antiguos, de mala calidad o con ciertos desperfectos siempre van a morir a los pisos de alquiler. Este hecho supondrá un rápido envejecimiento de la vivienda y otorgará un aspecto descuidado. Para evitar esto, es necesario tener un criterio a la hora de amueblar el piso. Revisa el mobiliario y repara aquellas piezas que se pueden aprovechar o, incluso, píntalos para unificar todo a un estilo. Tira o vende los que no puedas aprovechar e invierte en muebles de líneas limpias, de calidad y sencillos. Así no chocarán con el gusto de los posibles arrendatarios.

6- Limpia a fondo el piso

Este es un punto importante. Y es que existen zonas que no se suelen limpiar en el día a día, pero conviene darles un repaso antes de que los arrendatarios entren a su nuevo hogar. Cuando te toque el baño, asegúrate de limpiar bien las juntas de los azulejos y toda la grifería para que no haya manchas de cal o moho. En la cocina, sírvete de un quitagrasas para limpiar los azulejos y dejarlos relucientes, limpia los electrodomésticos de aluminio con productos especializados para que las marcas desaparezcan. En general, repasa los rodapiés, las lámparas y desplaza los muebles para limpiar debajo, donde se suele acumular la suciedad. Airea bien la casa y coloca un ambientador con aroma suave antes de que entren por primera vez. Son las claves para empezar la relación con los inquilinos con buen pie.

7- Repara en los pequeños detalles

Si tienes un gusto peculiar y muy personal, intenta que no se refleje en el piso. A fin de cuentas, no vas a vivir ahí. Intenta mantener la decoración al mínimo para hacer la casa acogedora y que no se reflejen tus gustos. Está bien que te apasionen los estampados de animales o los colores flúor, pero este tipo de tendencias no son neutras y no gustan a todo el mundo. Lo ideal es que los inquilinos cuenten con una base neutra para que inicien su propia decoración acorde a sus gustos. Decántate por colocar una cuantos cojines, una alfombra, plantas, algunos marcos sencillos y haz la cama con una bonita y sencilla cubierta. Aunque estos elementos no vayan a permanecer en esta casa, darán una mejor impresión si cuando lo encuentran por primera vez está más que presentable. Especifícales que esas piezas no se quedarán en la vivienda. Con eso bastará.

Y es que ya sea para alquilar o para vivir, la decoración de una casa es fundamental. Por eso, contar con los mejores profesionales del sector, es importante. Busca tu tienda VIVAREA más cercana, ven a conocernos, y te ayudaremos en tu proyecto de hogar.

¡Te esperamos!!

 

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