El verano es la estación de las terrazas y el buen tiempo, pero las altas temperaturas pueden hacer que el calor sea asfixiante dentro de casa. Si bien el aire acondicionado ayuda, la factura energética no suele ser agradable. Afortunadamente, existen soluciones de decoración económica y eficaz. Hoy te contamos una serie de ideas de decoración para evitar el calor y convertir tu hogar en un oasis fresco.
Aunque echar mano del aire acondicionado y ventiladores es de gran ayuda, la factura de la luz no suele agradar. Afortunadamente, existen formas más baratas y sencillas de convertir tu hogar en un lugar mucho más fresco en verano. Una de ellas, decorando. Por ello, hoy te contamos una serie de ideas de decoración para evitar el calor.
Colores que no Absorben Color en Casa
Blanco: El Rey para evitar el calor
Una de las claves de decoración para evitar el calor es, sin duda, utilizar colores claros y fríos porque, aparte de atraer menos a luz, hacen parecer la casa más fresca.
El blanco es el referente. A diferencia del negro, refleja casi toda la luz solar. Su uso no solo contribuye a evitar el calor, sino que también maximiza la sensación de amplitud y luminosidad, haciendo que cualquier habitación de tu casa se perciba más fresca y relajante. Es la base perfecta para cualquier estrategia de climatización pasiva.
Azul: Calma y Frescura Visual
El azul, uno de los mejores compañeros para el blanco en este aspecto. Si con el blanco conseguimos más la frescura, el azul, además, te proporciona más calma y serenidad.
Los tonos de azul que son más claritos, como el celeste o el turquesa, tienen aun más efecto refrescante. Además, aunque sea inconscientemente, relacionamos el azul con el mar. Esta asociación con elementos acuáticos contribuye a crear una «sensación» de estar junto al agua, ¿y qué mejor sensación hay que estar fresquito en el agua durante el verano?
En términos de psicología del color, el azul se percibe como un tono fresco que puede contrarrestar el calor visual. Esto significa que, aunque el ambiente pueda estar cálido en términos de temperatura, la presencia de tonos azules puede crear la ilusión de un entorno más fresco y confortable
Rosa Claro: Un Toque Refrescante Inesperado
Puede sorprendernos, pero el rosa también es un color que no absorbe calor en casa. Este suave aunque llamativo color también te aporta un toquecillo de frescura a casa. Al reflejar la luz, el rosa claro contribuye a mantener una temperatura más normal en casa.
El rosa ha experimentado un resurgimiento en popularidad en el diseño de interiores en los últimos años, especialmente en tonos más suaves y empolvados. Esta tendencia hacia el rosa en la decoración ha llevado a su uso en espacios modernos, ya que te ayuda a crear una estética más elegante y actualizada. Esto es gracias a que es se combina fácil con una gran variedad de tonos, consiguiendo una buena variedad de estilos y ambientes.
Estas combinaciones permiten adaptar el rosa a diferentes gustos y preferencias, mientras se mantiene su capacidad para mantener un ambiente fresco y acogedor en casa.
Verde: Naturaleza Refrescante
¿Qué es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en el color verde? Plantas y naturaleza. ¿Y con las plantas? ¡Frescura! Al introducir tonos de verde en la decoración, como a través de plantas, pinturas de pared o textiles, podemos evocar la sensación de estar rodeados de vegetación, lo que resulta especialmente reconfortante en el verano.
Los tonos de verde claro, como el menta o el pistacho, son especialmente refrescantes y revitalizantes en casa, ya que tienen propiedades «reflectantes» similares al blanco.
Al igual que con el rosa, el verde es un color bastante versátil que se adapta a bastantes estilos como si fuera un camaleón. Desde interiores rústicos y naturales hasta espacios modernos y minimalistas, el verde puede complementar una amplia gama de paletas de colores y estilos de diseño. Los colores con los que mejor combina son el blanco, el gris, y el marrón.
Cambio de Textiles: Adiós a Tejidos Calurosos
La segunda clave en decoración para evitar el calor es el cambio estacional de tejidos. Es fundamental sustituir las fibras calurosas de invierno (lana, terciopelo) por materiales frescos, ligeros y transpirables.
- Tejidos Frescos: Opta por el lino, la seda y el algodón en tu cama y cortinas.
- Fibras Naturales: Las alfombras gruesas deben dar paso a alfombras de fibras naturales (yute, bambú), que absorben la humedad y aumentan la sensación de ligereza y frescura en tu salón o dormitorio. Siempre en colores que repelen el calor, como el blanco o rosa empolvado.
Las Plantas como Aislantes Naturales del Calor
Ya lo decía Federico García Lorca en su ‘Romancero Gitano’: “Verde que te quiero verde”. Las plantas son tus mejores aliadas para evitar el calor. Colocar plantas de interior (como el ficús, la palma areca o la lengua de suegra) purifica y refresca las estancias al aumentar la humedad del ambiente.
En el exterior, las enredaderas en la fachada actúan como un eficaz aislante térmico natural, minimizando la entrada de calor a la estructura de la casa. Por ejemplo, las enredaderas en fachadas claras,
de aislante térmico, así como las plantas en el alfeizar, que minimizarán la entrada de calor a la casa.
Toldos que Repelen en Calor y Cortinas Clave
La radiación solar directa es la principal fuente de calor. Una solución para evitar el calor es el uso de sistemas de sombra:
- Toldos que Repelen el Calor: Instalar toldos en el exterior con tonalidades claras es la forma más eficaz evitar que el calor entre en casa. Siempre recomendamos usar colores que no absorben el calor como el blanco, beige o tonos pasteles.
- Cortinas y Visillos: Utiliza cortinas de tonalidades claras que permitan el paso de luz sin dejar entrar el calor. Los visillos son útiles para regular el aire, mientras que las cortinas dobles con telas opacas son perfectas para repeler el calor durante el día en zonas de máxima insolación (como en Zaragoza, donde la luz es intensa).
Ventilación Inteligente: Creando Cortinas de Aire
Aunque no es un elemento decorativo, la ventilación es fundamental para evitar el calor.
- Ventilación Estratégica: Ventila a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde o noche, cuando la temperatura exterior es más baja.
- Efecto Corriente: Abrir las ventanas de forma cruzada (ventanas opuestas) genera una corriente de aire que renueva y refresca toda la casa, permitiendo que la brisa nocturna baje la temperatura de los dormitorios y así poder dormir mejor. Las cortinas deben de ser de colores que absorben menos el calor como el blanco y tejidos ligeros.
Aislamiento Interior: Sellando Fugas de Calor
Reforzar el aislamiento es una excelente decoración para evitar el calor duradera. Elementos como instalar burletes en las ventanas o asegurarse de que las contraventanas estén bien ajustadas ayuda a mantener el aire fresco dentro y el calor fuera. Un buen aislamiento en tus ventanas y puerta exterior, puede generar ahorros significativos en tu factura de la luz.
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Controla los Focos de Calor Domésticos
Elimina las fuentes de calor residual dentro de casa y evita el calor dentro de casa:
- Iluminación: Cambia las bombillas analógicas por luces LED, se calientan menos.
- Cocina: Minimiza el uso del horno y opta por platos fríos.
- Electrodomésticos: Desenchufa o apaga completamente la televisión y otros aparatos que, incluso en modo stand-by, generan calor residual y consumo.
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Preguntas Frecuentes sobre Colores que Repelen el Calor
Entendido. A continuación, presento las respuestas a las Preguntas Frecuentes, manteniendo la concisión de uno o dos párrafos por respuesta, y el código `
¿Qué color de pintura aísla el calor?
El color que mejor ayuda a gestionar el calor no es un aislante en sí mismo, sino un reflector. El Blanco es el color más eficaz porque tiene la mayor reflectancia solar, devolviendo la mayor parte de la energía del sol al ambiente. Si se busca un aislamiento activo, la solución es la pintura térmica o termorreflectante. Esta pintura, que suele ser blanca, está formulada con microesferas cerámicas que crean una barrera que refleja la radiación solar, reduciendo significativamente la transferencia de calor a la estructura de la casa.
¿Cómo hacer que mi casa no sea tan calurosa?
La clave es una combinación de bloqueo solar y ventilación estratégica. Durante las horas de sol, bloquea la entrada de calor utilizando toldos, persianas y cortinas gruesas de colores claros. Por la noche, aprovecha para ventilar abriendo ventanas opuestas para crear corrientes de aire que expulsen el calor acumulado. Además, utiliza en la decoración colores que absorben menos calor (blancos, azules claros) y sustituye los textiles pesados por lino o algodón.
¿Qué color usar para evitar el calor?
Para la decoración interior y exterior, la regla es usar colores claros y fríos. El Blanco es el más recomendado, ya que repele el calor del sol. Los tonos fríos como el azul celeste, verde menta o gris perla son ideales porque no absorben tanta energía solar como los oscuros y, además, generan una percepción visual de frescura, lo que contribuye a un ambiente más confortable.
¿Cómo puedo bajar la temperatura en mi terraza?
Se logra creando sombra y reflexión. Instala toldos que repelen el calor o velas de sombra en colores claros (blanco o beige) para reflejar la radiación solar antes de que caliente el pavimento y el mobiliario. Complementa esto con vegetación, utilizando plantas trepadoras en celosías o macetas grandes para generar sombra natural y frescura por evaporación.





